La terapia

Terapia Cognitivo-Conductual en Montevideo

Psicoterapia con enfoques científicamente validados para el tratamiento de ansiedad, depresión, fobias y TDAH: TCC, DBT, ACT, FAP, MBCT y Activación Conductual.

¿Qué es?

La TCC explicada de forma simple

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es uno de los enfoques más respaldados por la investigación científica en psicología. Se basa en la idea de que nuestros pensamientos influyen en cómo nos sentimos y cómo actuamos — y que podemos aprender a modificar esos patrones para mejorar nuestro bienestar.

No se trata de "pensar positivo". Se trata de identificar pensamientos automáticos negativos o distorsionados, evaluarlos de forma realista y reemplazarlos por perspectivas más adaptativas.

A diferencia de enfoques que exploran el pasado de forma indefinida, la TCC es una terapia estructurada, orientada a objetivos y con resultados medibles.

La TCC no busca que seas feliz todo el tiempo. Busca que tengas las herramientas para manejar las dificultades de la vida de forma más efectiva.

El triángulo cognitivo
Pensamientos
Lo que pensamos sobre nosotros y el mundo
Emociones
Lo que sentimos como respuesta
Conductas
Lo que hacemos en respuesta

Modificar cualquiera de los tres elementos impacta en los otros dos.

El proceso

¿Cómo funciona una terapia?

Cada proceso es único, pero sigue una estructura clara que te permite saber siempre dónde estás y hacia dónde vamos.

01

Primera consulta de evaluación

Nos conocemos. Escucho tu historia, tus dificultades y lo que esperás de la terapia. Sin juicios, sin compromisos. Es un espacio para que veas si te sentís cómodo/a trabajando conmigo.

02

Evaluación y formulación del caso

Analizamos en profundidad tu situación: historia clínica, patrones de pensamiento, conductas y factores que mantienen las dificultades. Esto nos permite hacer un diagnóstico funcional.

03

Diseño del plan de tratamiento

Definimos juntos los objetivos terapéuticos y las estrategias a utilizar. Sabés exactamente qué vamos a trabajar y por qué.

04

Intervención activa

Aplicamos las técnicas TCC: reestructuración cognitiva, exposición gradual, activación conductual, mindfulness y otras herramientas según tus necesidades.

05

Seguimiento y cierre

Evaluamos el avance regularmente y ajustamos el plan. Cuando alcanzamos los objetivos, trabajamos en la prevención de recaídas y el cierre del proceso.

¿Cuánto dura una terapia?

La TCC es una terapia breve y estructurada. La duración varía según la complejidad de cada caso, pero generalmente se trabaja entre 12 y 24 sesiones semanales. Cada sesión dura aproximadamente 50 minutos.

¿Qué problemas trata?

La TCC tiene evidencia para abordar una amplia variedad de dificultades:

  • Ansiedad y ataques de pánico
  • Depresión y bajo estado de ánimo
  • Fobias específicas
  • Dificultades de autoestima
  • Estrés laboral y burnout
  • Dificultades en relaciones interpersonales
  • Duelo y pérdidas
  • TOC y otras condiciones
Herramientas

Técnicas que utilizamos

Un conjunto de estrategias validadas, adaptadas a cada persona y situación.

Reestructuración cognitiva

Identificamos y cuestionamos los pensamientos automáticos negativos y los reemplazamos por perspectivas más equilibradas y adaptativas.

Registro de pensamientos

Aprendés a identificar y registrar tus patrones de pensamiento en situaciones concretas, tomando conciencia de los desencadenantes.

Exposición gradual

Para situaciones de evitación o ansiedad, nos aproximamos progresivamente a lo temido de forma controlada y segura.

Activación conductual

Técnica especialmente útil en depresión: recuperamos actividades placenteras y significativas para romper ciclos de inactividad.

Mindfulness aplicado

Técnicas de atención plena integradas dentro del marco TCC para mejorar la regulación emocional y reducir la rumiación.

Resolución de problemas

Herramientas concretas para afrontar situaciones difíciles de forma estructurada y eficaz, sin quedar bloqueado/a.

Regulación emocional

DBT · Cuando las emociones se sienten demasiado intensas

¿Sentís que tus emociones te desbordan? ¿Reaccionás de formas que después lamentás? ¿Te cuesta manejar la frustración o la angustia? La Terapia Dialéctico Conductual (DBT) está diseñada para personas que viven las emociones con mucha intensidad.

Te enseña habilidades concretas para tolerar el malestar sin actuar impulsivamente, regular lo que sentís y comunicarte mejor con los demás. No se trata de dejar de sentir, sino de aprender a manejar lo que sentís.

La DBT combina aceptación y cambio: aprender a aceptarte como sos y al mismo tiempo trabajar en lo que querés mejorar.

Estar presente
Aprender a prestar atención a lo que pasa ahora, sin juzgarte. Es la base de todas las demás habilidades.
Manejar lo que sentís
Entender tus emociones, bajar la intensidad cuando es necesario y sentirte menos a merced de lo que sentís.
Aguantar los momentos difíciles
Herramientas para atravesar una crisis sin hacer algo que después lamentes. Sobrevivir el momento sin empeorarlo.
Comunicarte mejor
Aprender a decir que no, pedir lo que necesitás y mantener relaciones sanas sin perder tu identidad.
¿Te sentís identificado/a?

Señales de que podrías beneficiarte de terapia

Muchas personas dudan antes de consultar. Si te reconocés en alguna de estas situaciones, la terapia puede ayudarte.

Ansiedad que no para

Preocupación constante, tensión en el cuerpo, pensamientos que no podés frenar, dificultad para dormir o relajarte. Sentís que todo puede salir mal.

Tristeza o desgano persistente

Perdiste el interés en cosas que antes disfrutabas, te cuesta levantarte, te sentís vacío/a o sin energía. Puede ser una señal de depresión.

Ataques de pánico

Episodios repentinos de miedo intenso con taquicardia, falta de aire o mareos. Sentís que perdés el control o que algo grave va a pasar.

Fobias que te limitan

Evitás situaciones, lugares o cosas por un miedo que sabés que es desproporcionado, pero no podés controlar. La exposición gradual es muy efectiva.

TDAH y dificultad para concentrarte

Te cuesta organizarte, mantener la atención, completar tareas o controlar la impulsividad. El TDAH en adultos muchas veces pasa sin diagnosticar.

Problemas en tus relaciones

Conflictos recurrentes, dificultad para poner límites, dependencia emocional o aislamiento. La terapia te ayuda a construir vínculos más sanos.

No necesitás estar en crisis para consultar. A veces alcanza con sentir que algo no está bien.

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Enfoques complementarios

Herramientas que se suman a la TCC

Además de la TCC, integro otros enfoques con evidencia científica según lo que cada persona necesita.

ACT · Aceptación y Compromiso

En lugar de pelear contra lo que sentís, aprendés a convivir con las emociones difíciles y a actuar según lo que realmente importa para vos. Útil cuando te sentís atrapado/a en pensamientos negativos.

MBCT · Mindfulness y Terapia Cognitiva

Combina atención plena con técnicas cognitivas para detectar a tiempo los patrones que llevan a recaídas. Especialmente efectiva en depresión recurrente y rumiación.

Activación Conductual

Cuando la depresión te lleva a dejar de hacer cosas, esta técnica te ayuda a retomar actividades que te dan sentido y romper el ciclo de aislamiento e inactividad.

FAP · El vínculo como herramienta

Usa la relación con el terapeuta como espacio seguro para practicar nuevas formas de conectar con otros. Ideal si tus dificultades se reflejan en tus relaciones.

Evaluación neuropsicológica

¿Tu hijo tiene dificultades en la escuela? ¿Sentís que te cuesta concentrarte?

La evaluación neuropsicológica ayuda a entender qué está pasando y por qué. Con un diagnóstico claro, podemos definir el mejor camino para avanzar.

Para niños y adolescentes

Si tu hijo/a tiene problemas de atención, le cuesta aprender o se frustra en la escuela, una evaluación puede identificar la causa y orientar a la familia y al equipo educativo.

  • Le cuesta prestar atención o quedarse quieto/a (posible TDAH)
  • Dificultades para leer, escribir o con las matemáticas
  • Problemas para relacionarse con otros niños
  • Retrasos en el desarrollo o sospecha de TEA

Para adultos

Si notás que te olvidás cosas, te cuesta concentrarte en el trabajo o sentís que tu rendimiento mental cambió, la evaluación te ayuda a entender qué pasa y cómo abordarlo.

  • Olvidos frecuentes o dificultad para organizarte
  • Sospecha de TDAH en adultos (muchas veces sin diagnosticar)
  • Cambios cognitivos después de un evento neurológico
  • Evaluación de deterioro cognitivo en adultos mayores

La evaluación incluye tests adaptados a tu edad y situación, y termina con un informe claro con los resultados, el diagnóstico y recomendaciones concretas para vos, tu familia o tu equipo de salud.

¿Querés iniciar tu proceso?

Contáctame y en la primera consulta evaluamos juntos si la TCC es el enfoque adecuado para lo que estás viviendo.